París, recibimiento que le hace John Ge en su casa durante un viaje de negocios de Tobi, ya asentado Ombú en Francia.
Acontece una orgía, pero Tobi se mantiene, aunque presente, aparte de ella, salvo fumar y chupar y charlar.
(John Ge) ¡Sos un monje!
Te juro que no (con una sonrisa irreprimible) Tengo dos nenes chiquitos. Ellos son para mí un principio superior. Las orgías (carcajadas de los dos) quedan en segundo plano.
¿Más superior que las tetas de Gritte?
Sí. “Más superior”. (Risas.)
Perdiste, Gritte. Te has topado con un hombre íntegro. (Risas, sonrisa irónica de ella.) Yo no creía que existiera algo así como un hombre íntegro.
No soy íntegro. Soy íntegro en este instante. Digamos que Gritte no tuvo suerte.
¿Cómo que no sos íntegro? En este contexto (señala con un gesto teatral al resto de la orgía) lo tuyo es un acto de heroísmo.
Te juro que no. El héroe se esfuerza, se arriesga, ese es el rasgo heroico. A mí no me cuesta esfuerzo esta contingencia. Si no, la piba ya era boleta. Ahora bien, dicho sea entre nosotros: yo sé que con actos así, que son tomados como un desaire por las chicas, yo me gano la inquina perpetua de aquella a la que le toque. Si, sabiendo eso, me importara un cachito así voltearme a la minita en cuestión, yo, por temor (quiero decir: para dejarle clara mi hombría), me la garcharía, aunque supiera que está mal. Y quiero remarcar que este “yo” es más bien gramatical y genérico.


2 acotaciones marginales:
principio de historia?
allá vamos, entonces!
Ja. En realidad es una novela que empecé hace dos años y medio o poco más, y que estuve releyendo estos días. Tengo que empezar a colgar Las vacaciones, que es una nouvelle terminada hace algunos años.
¡Abrazo!
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